Jóvenes y adultos de entre 18 y 40 años de edad, de ambos sexos, con discapacidad severa y profunda, cuya condición socio-ambiental-familiar determine que su condición requiere de asistencia y protección permanente la cual no puede ser ofrecida por su núcleo familiar de origen.
Otro grupo de beneficiarios, serán los jóvenes y adultos con discapacidad que requieran de asistencia y acompañamiento permanente y que por autodeterminación decidan optar por esta modalidad de convivencia alojamiento como expresión de su independencia.
Finalmente, otras personas cuyo tipo de discapacidad permita una convivencia armoniosa y saludable para sí mismo y para los demás beneficiarios, quedando sujeto a la evaluación del grupo.