Somos un grupo de personas luchadoras y comprometidas, jurídicamente una Asociación Civil sin fines de lucro, que nos unimos en el año 1997 para llevar adelante la creación y concreción de diferentes servicios de rehabilitación integral para acompañar el desarrollo de las personas con discapacidad en las diferentes etapas de su vida, a los fines de optimizar al máximo posible sus capacidades y mejorar su calidad de vida y la de su grupo familiar. Desde nuestros inicios la palabra TRABAJAR acompaña a nuestra asociación, siendo testigo de su destacado protagonismo en favor de la rehabilitación integral e integración para niños y jóvenes con discapacidad, llegando con un mensaje de esperanza y acercándonos a toda la comunidad.
Fue así como nos encontramos con historias similares, dispersas, pero unidas entre sí por un objetivo y una lucha en común. Y se fueron sumando personas quienes pusieron sus manos, corazones y posibilidades, dispuestos a acompañarnos, ofreciendo lo mejor de cada uno, creyendo y demostrando que se puede.
Junto con el crecimiento de nuestra Asociación, a través de los años se fueron dando muchos cambios en nuestra sociedad, trayendo beneficios y dificultades. Siempre disfrutamos y festejamos los logros y tratamos de estar muy unidos ante las adversidades.
Y en esta lucha diaria por seguir adelante y continuar sirviendo, debemos ponerle alas a la imaginación, utilizar e implementar todos los recursos personales y profesionales, expresando en ellos nuestros nobles ideales. Para seguir logrando nuestros objetivos necesitamos un cambio de actitud en gran parte de nuestra sociedad, necesitamos más personas que se comprometan, que se interesen, que entiendan que hay seres humanos que esperan por todos nosotros y que están dispuestos a darnos a cambio la simpleza y pureza de sus sentimientos. Desde nuestra modesta experiencia, los invitamos a sentirse útiles, con algo tan simple como, ser la mirada de quien no puede ver, los pasos de quien no puede caminar, los oídos de quien no puede escuchar, las palabras de quien no puede hablar. . .